Privacidad: el enemigo en casa

En otras ocasiones he comentado que la privacidad no es algo exclusivo de las organizaciones. Al contrario, la privacidad se entiende como un derecho de las personas, que en su relación con terceros, obliga a esos últimos. La visión de la protección de la privacidad en base al acceso a datos personales en empresas o entidades que gestionan esos datos, es pues muy simplista aunque generalizada.

Es en nuestro entorno más íntimo donde se ponen en peligro con mayor riesgo nuestros datos. Donde la privacidad tiene más enemigos es, precisamente en nuestra vida privada. Es en nuestra propia casa y nuestro entorno más próximo donde bajamos la guardia y donde realmente el riesgo es mucho mayor, con el aumento de dispositivos de lo más variopinto, conectados a Internet. Vamos a ver algunos casos concretos:

  • Hace casi un año, salio a la luz una polémica al respecto de la captura de conversaciones de voz y conductas del usuario de una marca de SmartTV, televisores inteligentes que permiten, mediante la conexión a Internet, tener acceso a contenidos personalizados.

Si habilita el reconocimiento de voz, puede interactuar con SmartTV mediante su voz. Para que pueda disfrutar de la función de reconocimiento de voz, algunos comandos de voz podrán transmitirse (junto con información relativa a su dispositivo, como los identificadores del mismo) a un servicio externo que convierte la voz en texto o en la medida necesaria para poder proporcionarle las funciones de reconocimiento de voz. Asimismo, Samsung puede recoger y su dispositivo puede capturar comandos de voz y textos asociados, para que podamos proporcionarle las funciones de reconocimiento de voz, evaluarlas y mejorarlas.”

Fuente: http://www.samsung.com/ar/info/privacy/smarttv.html

  • Los mismos dispositivos, Smart TV, pueden también ser objetos de ataques que pueden permitir activar la webcam que algunos incorporan, para permitir el uso de Skype, sin que el usuario lo sepa y espiar la actividad frente al televisor.

  • Este mismo mes, el fabricante de juguetes electrónicos Vthec ha admitido el robo de un número importante de datos, se habla de millones de usuarios afectado, de familias y niños usuarios de sus dispositivos. Estos datos se usaban para acceder a una tienda online de aplicaciones infantiles y para la configuración de sus dispositivos. La marca reconoce que no almacenaba datos de números de cuenta bancaria, aunque el mal ya estaba hecho.

  • Siguendo con el sector del juguete, Mattel, propietaria de la famosa muñeca Barbie, ha incluido entre la política de privacidad de su último modelo Hello Barbie, una clausula en la cual informa de que,

    We may share Recordings with Service Providers who assist us in providing the Service, developing, testing and improving speech recognition technology and artificial intelligence algorithms, or otherwise conducting research and development. For example, for our Services that use the Bing Voice Recognition API to provide voice recognition services, Recordings and other performance data associated with the speech functionality will be sent to Microsoft, as our Service Provider. We may also share transcripts and feature extracted data that are created from Recordings, but which no longer contain a child’s real voice, with Service Providers or other third parties for their use in providing the Service and in developing, testing and improving speech recognition technology and artificial intelligence algorithms and for research and development purposes. These Service Providers are not authorized to use the Recordings or their content to contact or advertise to users of the Service.”

Fundamentalmente, que pueden usar las grabaciones de voz para analizar el servicio y desarrollar y mejorar la tecnología de reconocimiento de voz e inclusocon otros fines de investigación y desarrollo”, además de poder ceder esos datos a otros proveedores de servicios.

Como vemos, la vigilancia sobre la privacidad, no es exclusiva de las grandes estructuras, como por otra parte he repetido mil veces, sino que somos nosotros los responsables absolutos de la misma, al ser nosotros quienes decidimos que hacemos y a quién cedemos nuestros datos.

Luego no sirve de nada quejarnos, si no somos capaces de leer con calma las condiciones de privacidad e interesarnos por conocer que se va a hacer con nuestra información.

Photo credit: dvanzuijlekom/ Foter.com / CC BY-SA

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