5 errores con una base de datos que puede costar muy caro a nuestra empresa

5 errores con una base de datos que puede costar muy caro a nuestra empresa

Una buena base de datos de contactos, es una pieza fundamental en cualquier negocio a la hora de planificar crecimiento y estrategias. Bien dimensionados y convenientemente personalizados, los datos son un activo fundamental en cualquier empresa.

Pero el hecho de tener un gran número de datos, no implica que estos no puedan suponer un riesgo para nuestra estructura. Una base de datos que no cumpla con lo previsto en la normativa en materia de protección de datos (LOPD 15/1999 de 13 de diciembre), puede ser un quebradero de cabeza importantísimo y suponer una fuente de sanciones e infracciones casi infinita.

Vamos a ver algunas de las prácticas que erróneamente se llevan a cabo día a día en muchas estructuras.

  • Comprarla. No, nunca. En serio, no merece la pena el riesgo que corremos al comprar una base de datos de contactos de la que no tenemos ningún tipo de garantías ni del origen ni de la obtención del consentimiento por parte de los usuarios que forman parte de ella.

  • Venderla. Tampoco. Cuando se recogieron los datos que forman parte de la misma, a los usuario se les tuvo que informar varias cosas, entre ellas, para que eran recogidos sus datos. Es decir, si los usuarios dieron sus datos para un boletín de noticias de fotografía, recibir luego publicidad de colchones es, cuanto menos, raro. Y obviamente no se les informó que la base de datos sería vendida y se obtendría un rendimiento económico de esa acción.

  • Regalarla. Tampoco. No somos los propietarios de los datos y por tanto no podemos hacer lo que nos venga en gana con ellos. Si no ha habido una recopilación legal de los datos, y no está prevista ningún tipo de cesión, mejor no hacer experimentos.

  • Llevárnosla al cambiar de trabajo. Mal hecho. Si la base de datos se ha obtenido fruto de nuestro trabajo en un periodo de relación laboral o comercial con una empresa o una marca, estos datos no son nuestros, si no de nuestro empleador. Muy común en el caso de comerciales que trabajan dentro de un sector y cambian de marca.

  • Recopilar datos de páginas web. La web no es un medio de comunicación y por tanto no puede ser contemplado como una fuente accesible al público. La definición de fuente accesible, queda muy bien definida en el texto de la LOPD y se ciñe a casos muy concretos como las páginas amarillas, el censo, los listados de los colegios profesionales y los medios de comunicación tradicionales como prensa, radio y televisión. Nada más.

Como hemos visto, muchas de estas acciones forman parte del día a día de estructuras de todo tipo y tamaño.

Cabe preguntarse si el riesgo que conlleva una mala gestión de estas bases de datos, compensa en algún modo el obtener un solo cliente. Yo creo que no.

Photo credit: woodleywonderworks / Foter / CC BY

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