¡Buenos días, venía a que me estafe!

¡Buenos días, venía a que me estafe!

Imaginemos que cualquiera de nosotros entra en un establecimiento comercial: un bar, una tienda, un taller de coches, etc. Nos dirigimos directamente a la persona que nos tiene que atender y le decimos: “¡Buenos días, venía a que me estafe!”.

¿Verdad que parece una broma?. Pues no lo es. Constantemente estamos siendo asediados por mensajes publicitarios y ofertas de lo más disparatado, en las que en el mejor de los casos solo perdemos dinero. Y siempre es por nuestra culpa. Bien por desidia o falta de interés en informarnos, nosotros somos los culpables de que nos tomen el pelo.

Todos los días se publican miles de anuncios en redes sociales sobre concursos diversos, vales de descuentos de supermercados o nos llegan a nuestro correo electrónico comunicaciones que nos avisan de notificaciones que hemos de recoger si no queremos perder una transferencia que nos ha hecho un amable desconocido.

Vamos a dar un vistazo a lo variado de estos intentos de estafa.

Concursos

Concursos en redes sociales hay miles y de lo más variopinto, desde un coche de alta gama hasta los clásicos en los que podemos ganar un iPhone, un iPad o cualquier otro dispositivo electrónico, que en algunos casos se publicita como que está cogiendo polvo en un almacén sin que nadie lo reclame. ¿Quién diría que no?. En la mayoría de casos la mecánica es la misma: compartir la imagen con nuestros contactos y cumplimentar una encuesta en la que dejamos nuestros datos personales.

Sorteo Range Rover
¿De que color quieres el coche?

Sorteo Iphone
Yo quiero el iPhone dorado

Sorteos diversos
¿Será por sorteos? ¿Quién da más?

Vales de descuentos

Otro clásico en cuanto a las estafas por Internet y redes sociales. Alguna de ellas, lleva en marcha desde el año 2007. Concretamente la que supuestamente regala vales de compra de la cadena Mercadona. Otras, como las famosas tarjetas de regalo de Zara de 500€, ya se han hecho un hueco en los timelines de las redes sociales de los usuarios.

vales_mercadona_whatsapp
Mercadona no regala nada ni hace sorteos.

vales_mercadona
Recopilando datos desde el 2007

Tarjeta regalo Zara
¿Nos hará el sr. Ortega algún regalo para celebrar su 80 aniversario?. Una tarjeta de regalo de 500€, seguro que no.

Recogidas de notificaciones en correos

Un nuevo canal para captar victimas de ransonware, son las notificaciones en nuestro email que simulan provenir de Correos y que nos avisan para recoger un giro postal o cualquier tipo de ingreso en metálico. Al descargar el documento adjunto, se instala un virus que cifra todos nuestros ficheros y solo es posible desbloquearlo pagando cierta cantidad en bitcoins, eso sí, con instrucciones precisas para hacerlo. Serán estafadores, pero hay que reconocerles su labor didáctica.

Notificación en correos
Rasonware a cambio de 7.55€
Rescatando nuestros ficheros
Pagando rescate paso a paso

La forma de evitar todo esto es bien sencilla, usar la cabeza antes de hacer clic con el ratón en ningún sitio. No nos engañemos: no nos estafan, nos dejamos estafar.

  • ¿De verdad alguien cree que pueden regalarnos un coche e incluso nos dejan decidir elegir el color?.
  • ¿Quién tiene cientos de iPhones o iPads en un almacén cogiendo polvo?. Como no sabe que hacer con ellos, lo único que se le ocurre es regalarlos, ¿de verdad alguien piensa que esto puede ser verdad?.
  • ¿Porqué nadie mira la dirección de la web que visita a la hora de cumplimentar un formulario?. Algo tan sencillo como dirigir la mirada a la barra de dirección nos haría ver que el link que allí aparece no tiene nada que ver con la dirección del supermercado que supuestamente nos regala miles de € en productos.
  • Un texto escrito con faltas de ortografía, una sintaxis cuanto menos dudosa y un logo que se puede encontrar con una búsqueda de 5 segundos en Google, es suficiente para bloquear nuestro ordenador y hacernos pagar algunos cientos de euros para poder rescatar nuestros ficheros.

Todo esto tiene una consecuencia inmediata, la perdida de nuestra privacidad. Somos nosotros los únicos culpables de que nuestros datos se distribuyan sin control como resultado de cumplimentar formularios para acceder a concursos, falsas encuestas y ataques a nuestros ficheros. Quiero pensar que todo esto sucede por nuestra desidia a la hora de comprobar de donde vienen las cosas o por pura avaricia al querer acceder a ventajas que ningún otro puede llegar. Supongo que poder decirle a nuestro cuñado en la cena de Nochebuena lo barato que nos ha salido el iPhone dorado, no tiene precio.

Pero si todo esto realmente nos pasa por estupidez, al no saber realmente que es lo que estamos haciendo… me preocuparé mucho.

Photo credit: ToastyKen via Foter.com / CC BY

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