José Manuel Sanz

Tecnología, privacidad y otras cosas, que seguro solo me interesan a mi.

¿Compartimos demasiado?

Compartir noticias, estados, eventos o fotografías a través de las redes sociales, es la razón de ser de estas. Los usuarios compartimos situaciones que nos gusta sean conocidas por nuestros familiares y amigos o noticias que consideramos importantes difundir, sean ciertas o no (pero eso será objeto de otro artículo).

Compartir se ha convertido en una forma de decir al mundo “Hola!, estoy aquí. Mira esto que te gustará”. Pero muchas veces cuando publicamos no somos conscientes que más allá del hecho estricto de la publicación, estamos dando más información sobre nosotros de la que sería necesaria o incurrimos en comportamientos que pueden afectar a otras personas. Veamos algunos ejemplos:

  • Cuando compartimos fotografías de grupo no tenemos en cuenta generalmente si el resto de personas que aparecen en ella, quieren o no que su imagen se difunda. Aunque estemos entre amigos, no está de más preguntar antes.
  • Las fotografías incluyen mucha más información de la que nos imaginamos. Además de los datos EXIF con detalles sobre la configuración del disparo, muchas cámaras modernas y todavía más los móviles, incluyen datos de geolocalización del momento en que se llevó a cabo la fotografía. ¿Realmente queremos que se sepa donde estamos de vacaciones, por ejemplo?
  • Hablando de geolocalización, las aplicaciones móviles de las redes sociales generalmente incluyen la opción de activar o desactivar esta. No está de más desactivar esta opción. Imaginemos que pasaría si decimos en el trabajo que no podemos ir por estar enfermos y se nos ocurre redondear la mentira con un “Estoy enfermo” en Facebook. En esta red social aparece la localización cercana de donde se ha actualizado el estado. Un “Estoy enfermo”, junto a “cerca de Ibiza”, daría mucho que hablar (salvo que vivamos en Ibiza, claro).
  • Compartir fotografías de nuestros hijos es muy tentador, pero a riesgo de resultar pesado, hay que tener mucho cuidado con eso. No solamente pueden estar nuestros hijos en la foto, si no otros menores. Por favor, contemos con el permiso de los padres antes de publicar nada (y si no lo publicamos, mejor).
  • Publicar el estado en Foursquare en el momento de realizar una visita de trabajo, puede ser interesante a la hora de potenciar nuestra imagen profesional. Nuestros contactos o potenciales clientes pueden ver que trabajamos con determinado cliente y quizás eso nos valga como referencia. Pero ojo, tenemos que tener claro que el cliente nos da su permiso para publicar nuestra relación con el. En el contrato de servicio puede haber una clausula que determine la confidencialidad o no la hora de publicitar nuestra relación con el cliente. A lo mejor al cliente no le interesa publicitar que está tratando con un bufete de abogados especializado en gestiorar ERE’s.

Compartir en redes sociales es interesante y hasta divertido en muchos casos, pero tengamos en cuenta que en esta sociedad, lo que hacemos no solo nos afecta a nosotros, si no a mucha otra gente. Así que como siempre digo: sentido común.

Photo credit: C!… / Foter / Creative Commons Attribution 2.0 Generic (CC BY 2.0)

Jose Manuel Sanz

Consultor y formador LOPD, pulsador del botón de mi cámara de fotos, lector compulsivo, padre y algunas cosas más que me guardo para mi. Gandía (Valencia)

2 comentarios sobre «¿Compartimos demasiado?»

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