Con la iglesia hemos topado, amigo RGPD

Con la iglesia hemos topado, amigo RGPD

La religión no se libra del cumplimiento de la normativa en materia de protección de datos.

En muchas ocasiones se ha planteado la necesidad de conocer si la gestión de datos personales que hacen las organizaciones religiosas, sea cual sea la confesión, puede constituir un tratamiento de datos personales y por tanto estar sujetos a la actual normativa en materia de protección de datos.

Algunas de estas confesiones, en particular la Iglesia Católica, había determinado en su momento que el tratamiento de los datos de los feligreses no constituía un tratamiento de datos personales, aduciendo que este tratamiento no se llevaba a cabo de forma automatizada (como era el caso de las partidas de bautismo) y que hacía imposible la gestión de esos mismos datos.

Este argumento había servido en ocasión, para denegar la solicitud de apostasía de algunos afectados, pues la iglesia argumentaba que no estaba gestionando esa información y por tanto no podía eliminarlos de ningún tipo de base de datos.

Esta situación puede haber dado un giro importante hoy, 10 de julio de 2018, ya que el Tribunal Superior de Justicia de la Unión Europea acaba de determinar que una confesión religiosa, en el caso concreto que ha juzgado el TSJUE, los Testigos de Jehová, es responsable del tratamiento de la información personal que recopila y por tanto, está sujeta al cumplimiento estricto del RGPD y de las normativas nacionales en materia de protección de datos.

En concreto, la Tietosuojalautakunta (Comisión finlandesa de Protección de Datos), equivalente a la Agencia Española de Protección de Datos, había prohibido a los miembros de los Testigos de Jehová recabar información personal en las visitas puerta a puerta que hacen, en sus labores de predica. La organización religiosa, argumentaba que estas notas eran meros apuntes para servir de recordatorios en visitas posteriores y que se tomaban siempre en el ámbito meramente privado del predicador.

El TSJUE ha determinado que estos datos no se recogen en función de ninguna actividad privada ya que el predicador que los recopila está actuando por cuenta de la organización religiosa y por tanto trasciende de ese ámbito privado. Por tanto, la recogida ha de estar sujeta a las garantías suficientes que el RGPD determina y tiene que ofrecer a los afectados, todas las vías previstas para el ejercicio de sus derechos y garantizar la privacidad de esa información.

Por tanto se confirma que las confesiones religiosas son responsables de los tratamientos de datos que mantienen, dejando de lado si esta información se gestiona de forma automatizada o no.

Por tanto, sea cual sea la comunidad religiosa, esta tiene la obligación de cumplir como cualquier otro tipo de entidad con la actual normativa en materia de protección de datos.

Se confirma que ni Buda, ni Dios, ni Visnú ni Alá, están por encima de las leyes.

Os dejo link a al comunicado de prensa del TSJUE.

Créditos de la imagen: Photo on Foter.com

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