Denuncias, bulos y Whatsapp

Denuncias, bulos y Whatsapp

Los riesgos de los malos usos de la tecnología por parte de los particulares.

Aunque muchas veces digo que las empresas y profesionales no están completamente preparadas para el cumplimiento de la normativa en materia de privacidad y sus consecuencias, esta semana hemos podido ver que tampoco los particulares nos escapamos de los errores a la hora de gestionar información sensible.

En los últimos días, han salido a la luz dos noticias que reflejan lo lejos que estamos de tener una autentica cultura de la privacidad y sobre todo, que no conocemos ni sabemos valorar en su justa medida las consecuencias del uso irresponsable de las imágenes y otros datos personales a través de las redes sociales.

La primera de las noticias a las que me refiero es la sanción que impuso la Agencia Española de Protección de Datos a un particular, que grabó y difundió imágenes de una pareja de la Guardia Civil durante uno de los descansos reglamentarios. Estas imágenes, acompañadas de insultos, se difundieron mediante las redes sociales y llegaron finalmente a conocimiento de uno de los afectados, que interpuso demanda ante la AEPD.

La infracción, que acredita la falta de consentimiento de los afectados, ha supuesto para el acusado una sanción económica de 1500€ que podría haber sido mucho mayor. En la resolución, se pondera el hecho de que el acusado fuera un particular que no hiciera tratamientos de datos de forma profesional y el volumen de la información gestionada.

La segunda noticia hace referencia al hecho ocurrido en un colegio de Gandia, donde unas madres distribuyeron a través de un grupo de Whatsapp, la imagen de un supuesto acosador de menores que rondaba el colegio. La imagen de este supuesto acosador y la indignación de los padres y madres, creció como la pólvora, hasta que se demostró que el individuo era un padre del mismo centro, que estaba esperando a su hijo en las proximidades de dicho colegio.

Las madres que iniciaron la cadena de mensajes y distribuyeron la imagen, fueron citadas a declarar por un delito de atentado a la intimidad y al honor.

Estas noticias que indico, son seguramente la punta del iceberg. ¿Cuantas imágenes de personales totalmente ajenas a los hechos que les imputan estarán dando vueltas a través de redes sociales?.

Cuando pensamos en este tipo de mensajes siempre lo hacemos en el entorno del acoso escolar y los menores. Todos tenemos en mente noticias sobre ciberbulling y otros tipos de acoso. Pero ¿qué pasa con los mayores?

La inmediatez de la transmisión de noticias a través de redes sociales y los móviles, hace que cada vez menos, seamos incapaces de contrastar la ingente cantidad de información que nos llega a diario y no seamos capaces de valorar si la información que nos llega es cierta o no.

Siempre que recibamos noticias o información de este tipo, hemos de evitar reenviarlas de forma inmediata. Hay que valorar su procedencia y contrastarla. Y aún así, aunque no tengamos dudas de la veracidad de los hechos o del mensaje, intentar no participar en cadenas de mensajes que puedan implicar un perjuicio para alguien.

En estos tiempos de inmediatez, hemos perdido el sentido crítico. Hemos de intentar recuperarlo y ser capaces de evaluar y valorar la información que recibimos, antes de reenviarla y ser cómplices un problema mayor.

Créditos de la imagen: Photo on Foter.com

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