El consultor como líder y gestor de equipos

El consultor como líder y gestor de equipos

La puesta en marcha de cualquier proyecto de auditoría, tanto de calidad como LOPD, conlleva la interrelación entre diferentes actores dentro de la estructura que es objeto del proyecto. En estos proyectos de auditoría, el consultor tiene que ser capaz de generar un adecuado clima dentro del grupo de los actuantes, pues sin su participación es imposible llevar a buen puerto ese proyecto.

Una mala relación previa entre departamentos de una entidad o a nivel personal entre miembros de la misma, puede suponer no obtener la información necesaria para un adecuado análisis de la estructura y por tanto, las conclusiones a las que se puede llegar con ese análisis pueden ser, cuanto menos, erróneas.

Por ello, el consultor tiene que conocer la estructura que va a analizar y detectar que fuerzas están en equilibro o en desajuste dentro de ella, para poder organizar un equipo de trabajo adecuado.

Veamos pues, algunas de las tareas que el consultor tiene que llevar a cabo con los contactos y equipos de trabajo dentro de una entidad para conseguir un proyecto exitoso:

  • Fijar objetivos claros. A la hora de proponer el proyecto, debe quedar muy claro cual es el objetivo y de que forma se va a evaluar si se ha cumplido o no. Una mala definición de ese objetivo puede dar lugar, por ejemplo, a que las personas que componen la entidad, piensen que solo se quiere monitorizar su desempeño laboral, cuando la realidad puede ser otra.

  • Crear un proyecto compartido. Hay que transmitir que no se trata de evaluar un departamento en contraposición a otro, sino que se busca un fin común para elevar el nivel de servicio de la empresa.

  • Creación de un equipo multidisciplinar. Un proyecto de auditoría, implica diversos puntos de vista. Por tanto, es fundamental que los equipos representen a todas las áreas de la estructura. Ninguna de ellas debe quedar fuera por “poco representativa”.

  • El consultor debe liderar. Las demandas de información, el cumplimientos de hitos y compromisos, etc. tienen que ser respetadas para el buen fin del proyecto. El consultor debe tomar el control y coordinar que estas tareas se lleven a cabo de forma correcta y a tiempo.

  • Delegar. Quién mas sabe de la empresa, son sus miembros. Por ello, las tareas que impliquen un conocimiento exhaustivo de la misma tienen que ser delegadas a las personas más válidas del equipo de forma que estas se vean implicadas en el proyecto. Por ejemplo, la recogida de información sobre características de un software de gestión, puede ser delegada al responsable de IT, que será quién tenga mayor conocimiento sobre el tema.

  • Reconocer los logros. Uno de los objetivos de la auditoría es evaluar los puntos débiles para mejorarlos y potenciar los puntos fuertes de una organización. Estos puntos fuertes, tienen que ser expuestos como un beneficio para la estructura y tienen que valorarse de forma positiva.

  • Medir los progresos. Como se decía en el primer punto, será necesario que los objetivos puedan ser cumplidos y además medidos. Hay que establecer hitos que se puedan verificar para valorar si el proyecto sigue con el esquema desarrollado previamente o si nos hemos desviado.

  • Proponer propuestas de mejora. Durante el desarrollo del proyecto, el consultor deberá intentar introducir aquellas propuestas que, a pesar de que vayan a desarrollar en el informe final, puedan suponer un beneficio inmediato para la entidad.

  • Generar conciencia. El consultor deberá conseguir que el proyecto no quede únicamente como un trámite a seguir, sino que debe ser el germen para una cultura de la privacidad o la calidad, dentro de la entidad. El día después de terminado el proyecto, las mejoras y soluciones tienen que ponerse en marcha y ser reconocidas por la entidad. No tiene sentido cerrar un proyecto y reabrirlo únicamente después de pasado un plazo legal.

Como vemos, la figura del consultor no puede ser únicamente limitada a la realización del proyecto, sino que debe gestionar equipos humanos y liderarlos para llevar a buen puerto dicho proyecto.

Sin un consultor que asuma su papel de líder dentro del proyecto, este está perdido antes de empezar.

Photo credit: Corey Spruit via Foter.com / CC BY

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.