José Manuel Sanz

Tecnología, privacidad y otras cosas, que seguro solo me interesan a mi.

¿Homo socialis?

El post de esta semana gira alrededor de una fotografía. Una fotografía tomada en un vagón de tren, un día cualquiera de una ciudad cualquiera (aunque en este caso esta ciudad está muy definida, Barcelona).

En el tren - José Manuel Sanz

En ella podemos ver a cuatro personas que ocupan el reducido espacio que suponen los asientos enfrentados de un vagón de cercanías, a primera hora de la mañana. Las cuatro miran de forma casi obsesiva sus teléfonos móviles sin prestar en absoluto atención a nada de lo que ocurre a su alrededor, ni siquiera a alguien que les está haciendo una foto con el móvil.

Esta foto sirve como reflexión sobre si la tecnología nos acerca a nuestros contactos, pero en realidad nos aleja de las personas. No cuesta mucho imaginar, que estos usuarios del tren están atentos a mensajes de conocidos en mayor o menor grado, a lecturas de alguna noticia referida a su entorno cercano o sobre un suceso acaecido en la otra punta del mundo. Pero en absoluto a nada de lo que ocurre a su alrededor.

No cabe duda del abrumador aumento del acceso a información que hemos logrado hoy día y sin duda tampoco, en pocos años los dispositivos de acceso a esa información estarán aún mas integrados en nuestra vida (sino en nosotros mismos). Pero a pesar de todo mi reflexión busca averiguar si hemos perdido la calidez de un “buenos días” entre nosotros, mientras comentamos en Facebook la última foto del ya famoso “ola k ase” o de “la llama que llama”.

No se me confunda: soy tecnófilo convencido, tanto por formación como por afición. Y tampoco hecho de menos los tiempos en los que se compartía tortilla de patatas con los compañeros del departamento del vagón en los viajes largos. Pero pienso que a veces hemos de levantar la vista de la pantalla de nuestro smartphone o nuestro portátil y simplemente sonreír a quién tenemos frente a nosotros en el tren, en el bus, en la oficina.

Para terminar, una ultima reflexión al hilo de los muchos viajes que hago por trabajo en el tren. Si a nuestro compañero de asiento le diera un infarto en pleno viaje, qué haríamos primero: ¿tuitearlo o llamar al médico?

La verdad es que me da un poco de miedo la respuesta.

Jose Manuel Sanz

Consultor y formador LOPD, pulsador del botón de mi cámara de fotos, lector compulsivo, padre y algunas cosas más que me guardo para mi. Gandía (Valencia)

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