Instalando cámaras de videovigilancia en casa.

Cada vez más viviendas cuentan con sistemas de seguridad y videovigilancia. Estos sistemas aportan un plus de seguridad a los propietarios que quieren proteger su domicilio y a las personas que viven en el.

Pero sin embargo, instalar una cámara no es tan simple como colocar el dispositivo de videovigilancia, sino que tenemos que tener en cuenta una serie de detalles para que esta instalación cumpla con lo previsto en la normativa en materia de protección de datos.

Para empezar hemos de determinar si la grabación se hará exclusivamente dentro del domicilio o si por el contrario, la grabación tomará imágenes del exterior y zonas colindantes. En el primer caso estaremos dentro de una actividad puramente privada que no implicaría tratamiento de datos personales, pero en el segundo caso será necesario seguir lo previsto por la norma.

Instalando cámaras

Cuando se vaya a poner en marcha una instalación de videovigilancia, será necesario elaborar un Registro de Actividades de Tratamiento, donde se recogerán los usos, finalidades, responsables y posibles cesiones de ese tratamiento de datos.

Igualmente tendremos que disponer de un sistema de aviso que indique que se está accediendo a una zona video vigilada a través de cartelería y que indique quién es el responsable, las finalidades previstas y como pueden los afectados ejercer los derechos que le son propios.

Hay que tener especial cuidado en que las imágenes captadas se limiten únicamente a la propiedad a proteger y que en ningún caso, se puedan captar imágenes de zonas colindantes, excepto la estrecha franja de las puertas de acceso y fachadas de la finca que se desea salvaguardar.

En caso de que el sistema tenga alguna opción de zoom, se tendrán que instalar máscaras que eviten la identificación de vehículos y personas más allá del ámbito de grabación.

Acceso y grabación

Solamente el responsable del tratamiento tendrá acceso a las imágenes y grabaciones y este acceso tendrá que llevarse a cabo de forma que de identifique de forma inequívoca al usuario, a través de algún código o contraseña.

En el mismo sentido, las grabaciones solo estarán disponibles a través de identificación, para el responsable del tratamiento.

Las grabaciones almacenadas tendrán que estar disponibles un máximo de 30 días, salvo que fueran requeridas para algún tipo de investigación por la autoridad judicial o los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado. En este caso, serán entregadas previo requerimiento y no podrán ser utilizadas para ningún otro fin.

Como vemos, la instalación de estos sistemas de seguridad, que sin duda nos aportan un grado de seguridad muy alto, requiere de un previo análisis para identificar que factores hemos de tener en consideración.

Créditos imagen: Photo by Ittmostt on Foter.com / CC BY

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