La privacidad os hará libres

Ahora que se habla mucho de empoderamiento, libertad y otras palabras más o menos grandilocuentes para definir la autodeterminación personal, hay un concepto directamente ligado a todo ello, que no se valora lo suficiente: la privacidad.

La gestión adecuada de la privacidad por parte de las entidades públicas y privadas con las que nos relacionamos, permite a las personas sentirse más libres, ya que les otorga un control total sobre su vida y sus datos más íntimos.

No deja de ser una quimera, porque no todas las entidades y empresas, gestionan de forma adecuada nuestra información personal y las que lo hacen bien, ni siquiera manejan esa información de forma homogénea: es obvio que la información que para una empresa puede ser vital, para otra ni siquiera será accesoria.

Esa diversidad de catalogación de la información es la que produce que los usuarios no podamos decidir cuáles de nuestros datos son absolutamente personales y cuales no tanto.

Un escenario ideal sería aquel en el que el usuario tuviera una referencia clara de cuál es la información personal que va a compartir con las entidades con las que se relaciona y cuáles son los datos, que se van a mantener siempre y de forma inexcusable en la esfera más íntima.

Si el usuario supiera de antemano que información van a necesitar de él las empresas y entidades, y sobretodo, que información personal puede dar por seguro que no se tratará, entonces tendría un control absoluto  sobre esos datos y el usuario sería más independiente.

Esto supondría que, si el usuario no lo desea, una aplicación no podría localizar de forma física al usuario y ofrecerle información relacionada con su ubicación en un instante determinado.

También podría suponer que los usuarios, si no quisieran, no recibieran ofertas y promociones que están ligados a otras compras y relaciones que hayan podido tener de antemano con una entidad concreta.

En este escenario idílico, tendríamos cumplida información del uso que se va a hacer de nuestros datos y sabríamos también si estos se van a compartir o no con otros.

Está claro que soñar es gratis, pero estaría bien que pudiéramos decidir sobre el uso de nuestros datos y…. ¡ESPERA!, SI ESTE ESCENARIO YA EXISTE.

Exacto, ya existe y se llama RGPD/LOPDGDD. Entonces, si ya existe… ¿por qué no tenemos pleno dominio sobre los datos que cedemos a las empresas?, ¿por qué seguimos recibiendo información de entidades que ni siquiera sabemos qué existen, pero que nos conocen mejor que nosotros mismos?

A pesar de la gran labor de las autoridades de control y de los grandes profesionales en materia de privacidad que existen en nuestro país, todavía y hablamos de más de 20 años de marco legislativo en materia de protección de datos, la privacidad sigue siendo la asignatura pendiente de muchas (cada vez menos, es cierto) entidades.

Parece que el escenario ideal que planteaba al principio de este post, sigue siendo eso, una quimera. Pero yo personalmente no pierdo la esperanza de que algún día sea una auténtica realidad.

Por tanto, como reza el título del post: la privacidad os hará libres.

Créditos de la imagen: Photo by opensourceway on Foter

guest
0 Comentarios
Inline Feedbacks
View all comments