Las TIC no son cosa de niños

Las TIC no son cosa de niños

A pesar de que se habla mucho de los nativos digitales, de la generación 2.0 (o 3.0) y de la importancia que tiene que los más jóvenes de la casa se aproximen a la tecnología, creo que es importante valorar si los niños y adolescentes tienen la madurez suficiente para que esta inmersión en las TIC sea segura.

No voy a ser yo quién ponga en duda la idoneidad o no de que los menores accedan a la tecnología y a las redes, en absoluto. Por el contrario, estoy firmemente convencido que el acceso a la información que tienen actualmente los jóvenes, acabará redundando en una mayor y mejor formación y una generación más crítica con su entorno.

El problema, bajo mi punto de vista, somos los adultos. Intentaré explicarme.

Hemos abierto a nuestros hijos un mundo prácticamente infinito, sin fronteras, de acceso a estímulos constantes: la comunicación instantánea y bidireccional con otros, el acceso a contenidos de todo tipo, acceso a recursos de ocio que hasta ahora eran impensables, etc. Les hemos dicho que no hay limites, que todo está al alcance de un click. Pero si hay límites, el problema es que no somos capaces de ponerlos.

De pequeños, nuestros padres protegían los enchufes de la casa para que no metiéramos nuestros dedos dentro. Ahora, muchos de nosotros por falta de formación, desconocimiento o (me gustaría pensar que no es así) dejadez, no hemos puesto barreras a nuestros hijos en el acceso a la tecnología. Vamos a ver algunos ejemplos de comportamientos que, en mi opinión, deberíamos evitar o por lo menos controlar de forma directa.

  • ¡Míralo, con 3 años y ya sabe desbloquear el móvil y ver las fotos!. ¿Quién no ha vivido esta escena?: grupo de amigos que se reúnen y entre los logros de sus retoños que se comentan, está el de saber desbloquear el móvil y acceder a las fotos, aplicaciones, etc. Habrá a quién le parezca algo simpático. A mi por lo menos, no. Hemos de inculcar desde pequeños la cultura de la privacidad. Un móvil, tanto de trabajo como personal, contiene información privada y como tal se ha de tratar. Hemos de dejar de tratar al móvil como un juguete para el niño: se lo dejo y así está calmado, he oído muchas veces. Por error un niño puede borrar mensajes, contactos importantes, enviar fotografías a quién no debe o simplemente tirarlo al suelo y romperlo. Repito, el móvil no es un juguete, es una herramienta de comunicación y hay que darle la importancia que tiene.

  • Niños con pc en su habitación. Uno de los principales errores que cometemos los padres, siempre según mi opinión, es poner a disposición de los pequeños de la casa un pc en su habitación, para que lo usen cada vez que quieran y casi siempre sin el control de los mayores. Cada vez más, las tareas escolares requieren de búsquedas en Internet o de aplicaciones concretas, contra eso no tengo ningún inconveniente. Lo que si me inquieta es que damos a nuestros hijos la posibilidad de estar horas encerrados en una habitación con acceso a todo tipo de información y recursos y no somos capaces de controlarlo. Creo que hemos de hacer del uso de Internet, algo social y no una excusa para encerrarnos en una habitación. En todo caso y si aún así se decide que nuestro hijo o hija, tenga un ordenador propio, tenemos mil opciones para monitorizar el uso que de este se hace. Es más, creo que es beneficioso que se le diga: “te dejo que tengas ordenador en tu cuarto, pero yo sabré en todo momento que haces con el.”

  • Navegando por Internet con la consola. Muchos padres no lo saben, pero las consolas de videojuegos, tanto portátiles o como las que se conectan al TV del salón, son dispositivos que permiten conectarse a Internet para navegar, comprar aplicaciones o conversar con otros mediante aplicaciones de mensajería. Hemos de olvidarnos ya de que la única forma de acceder a Internet es el pc. Tablets, móviles, consolas, son los reyes de la conectividad actualmente y por tanto son los dispositivos que más hemos de controlar. Por tanto, que nuestros hijos no use el ordenador que ponemos a su disposición, no quiere decir que no pueda hablar con sus amigos a través de una aplicación de mensajería.

  • ¡Mama! ¿Me dejas el móvil para jugar al Candy Crush?. Este punto va muy ligado con el primero que he comentado. En muchos casos, dejamos a disposición de nuestros hijos nuestros móviles muy alegremente para que jueguen, hagan fotos o simplemente que no molesten mientras los adultos hablamos. Muchos de estos juegos disponen de opciones de compras de elementos para mejoras y ventajas en el juego y no sería la primera vez que un cargo en la tarjeta de la compra de un caramelo multicolor nos sorprende. Si compramos habitualmente a través del móvil, tengamos la precaución de no dejar validada la identificación continuamente y que haga falta introducir ciertos datos para la compra. Así nos evitaremos sustos. Otro debate sería saber cuál es la edad adecuada para que tengan móviles los menores. Pero ese tema da para un post en exclusiva.

  • ¿Hola, de donde eres?. ¿Me envías una foto tuya?. Uno de los aspectos más llamativos del acceso a Internet es el acceso a comunicaciones instantáneas con otros usuarios. Nuestros hijos han aprendido a comunicarse con sus compañeros de colegio fuera de horarios de clase, con amigos, con participantes de juegos online, etc. Esto no es malo, pero si que hemos de ser capaces de identificar claramente con quién hablan nuestros hijos y evitar que estos adopten conductas de riesgo. Desgraciadamente no son pocos los casos en que pedófilos acceden a sus víctimas a través de aplicaciones de mensajería y de chats a través de webs o juegos online. De la misma forma que les decimos que no tienen que hablar con nadie desconocido en la puerta del colegio, hemos de enseñarles que no deben mantener conversaciones con usuarios a los cuales no puedan identificar plenamente como alguien conocido. También es importante que sepan que en caso de duda o de que un usuario tenga un comportamiento inadecuado, pueden contárnoslo para que tomemos las medidas oportunas.

  • ¡Voy a jugar en tu portátil, mamá!. Muchos de nosotros, hemos dado alguna vez a nuestros hijos acceso a nuestro ordenador (de trabajo o privado, tanto da) para que jueguen, visiten una página web, etc. Esta práctica entraña un riesgo muy elevado. Los niños pueden acceder por error a páginas que descarguen malware e infecten nuestro ordenador. Pueden hacer click en algún banner que resulten atractivos a sus ojos, pero que pongan en riesgo nuestro equipo o pueden instalar programas sin nuestro control. También podría darse el caso que accedieran a aplicaciones de nuestro trabajo o documentos importantes y los borrasen de forma inconsciente. Para evitar todo esto y si aún así queremos dejarles nuestro ordenador, no está de más tener una cuenta de usuario limitada para ellos, con pocas opciones, para evitar problemas. Un buen antivirus también es muy necesario. No olvidemos también que si el dispositivo es propiedad de la empresa donde trabajamos, estamos sujetos a una normativa al respecto del uso y la seguridad del mismo.

Muchos podrán pensar que soy un exagerado y quizás tengan razón. Pero que levante la mano quién no haya vivido directamente 3 o más de estas situaciones. Como decía al principio del post, no estoy en absoluto opuesto a que los menores tengan acceso directo a la tecnología, es más, soy un ferviente defensor de eso, pero si que estoy convencido de que debe realizarse siempre bajo la supervisión directa de los adultos, sin excepción ninguna.

Hemos de perder el miedo a decirles a nuestros hijos: ¡no!.

Photo credit: Spigoo / Foter / CC BY

2 Reacciones en “Las TIC no son cosa de niños

  1. Pingback: La seguridad informática, empieza por uno mismo. | José Manuel Sanz - Consultoría y formación LOPD

  2. Pingback: Ayudando a que los menores naveguen seguros por Internet | José Manuel Sanz - Auditoría y adaptación a la Ley de Protección de datos - LOPD

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.