Narcisos, Otelos, Hippies y otros seres 2.0

Narcisos, otelos, hippies, charlatanes y otros seres 2.0

Los problemas de compartir más de la cuenta, ya fueron tratados en un post hace unos meses. Pero fundamentalmente se resumen en uno: no respetar la privacidad de terceros.

Todos tenemos entre nuestros contactos en redes sociales, personas que necesitan ser constantemente el centro de atención y que utilizan estas redes sociales como escaparate para dar a conocer sus emociones y obtener un reconocimiento que por otras vías, tal vez no consiguen.

Hoy vamos a hacer un pequeño ejercicio de sociología de salón y vamos a ver algunos de los tipos de usuarios que corren por las redes sociales. Seguro que veremos reflejados a muchos contactos nuestros e incluso, si hacemos una reflexión objetiva, nos veremos reflejados a nosotros mismos. Vamos a ello:

El Troll. Un clásico desde los orígenes de Internet. Seguramente se creó en el mismo momento en que se conectó el primer equipo a una red local y dijo a sus compañero: “pues no le veo la utilidad a esto”.

El Enamorado. Da igual la edad que tenga, parece que tenga 15 años. Vive constantemente enamorado. Feliz hasta la arcada. Su timeline está lleno de imágenes de flores, fotografías de su pareja con un discutible montaje con corazones y payasos de Lladró.

El Despechado. Al contrario que el anterior, es un ser amargado. Su muro está plagado de mensajes subliminales, que aparentemente solo entenderá su ex-pareja. No piensa que su ex-pareja lo ha eliminado de sus contactos, pero sigue insistiendo en lo de “he perdido años y salud estando contigo” y sus variantes.

El Yo. Él. Sin más. Él Siempre. Él mismo. No necesita nada más. Toda su vida y la de los demás, gira a su alrededor.

El Happy Flower. Todo está bien. Todo es perfecto. La vida fluye. Todos somos uno con el universo. Te regalo abrazos. ¿Sobredosis de optimismo o de LSD?.

El Papa / La Mama. Son los únicos seres en la tierra que han conseguido reproducirse y lo tienen que mostrar al mundo entero. Desde fotos de como decoran la habitación para su retoño hasta el vídeo del parto en HD, todo tiene cabida en su perfil. Extenuantes sesiones fotográficas de su bebe y planos detalle de sus zapatitos. No descartemos nunca imágenes de sus pañales para compartir con sus contactos opiniones sobre el color y textura de sus deposiciones.

El Nos Ocultan Algo. Mezcla entre magia negra, Iluminatis y el Triangulo de las Bermudas. Todo es sospechoso de ser producto de una conspiración entre nuestro gobierno y “ellos”. En su timeline podemos encontrar vídeos que muestran desde supuestos extraterrestres tomando café con Obama hasta imágenes nunca vistas de una sirena real capturada en las costas de algún mar remoto.

El Fiesta. UEEEEEEE… Fiestaaaaaaaa…. Fiestukii… Su presencia en redes sociales se limita básicamente a mostrar al mundo sus momentos de juerga y desfase. Ver una vida social tan intensa llega a agotar. ¿De donde sacará tiempo?.

El ¿Esto que és?. No entiende nada. Está en las redes sociales porqué le han dicho que tiene que estar, pero no comprende como funcionan. Publica alguna cosa de vez en cuando, pero puede estar meses sin publicar ni responde a ningún comentario. No tiene foto en su perfil y cada vez que entra, tiene que usar la utilidad de “recordar contraseña”.

El Vivan los amigos. Una mezcla del Happy Flower y el Enamorado. Cientos de miles de entradas exaltando las virtudes de la amistad y lo difícil que es estar en el mundo sin miles de amigos. Cantemos todos juntos cogidos de la mano.

El Te voy a hacer rico. Tan viejo como el mundo. El charlatán de toda la vida, aprovecha ahora las nuevas tecnologías para proponer negocios de riesgo 0. Es incomprensible como no te estas aprovechando de la oportunidad que te brinda. Puedes ganar miles de euros, cómodamente desde el sofá de tu casa o desde la playa. No comprende que no te pueda interesar y prefieras estar trabajando de sol a sol por un sueldo de miseria. Tampoco comprende porqué no vas a verle a la cárcel cuando le detienen por estafa piramidal, pero eso ya es otra historia.

– Falta también el sociólogo de estar por casa, como un servidor, que hace análisis de comportamiento social sin más criterio ni formación que su propia experiencia.

Este análisis, más como broma que otra cosa, sirve simplemente para ver como nuestras acciones también afectan a terceros. Estos terceros pueden estar o no de acuerdo con nuestras inquietudes, pero constantemente les incluimos en nuestro día a día.

La privacidad, como decía en otra ocasión, no es solamente algo que implique a grandes corporaciones. Al contrario, en nuestra esfera personal es donde más cuidado hemos de tener ya que el número de personas afectadas por nuestras acciones puede ser significativo. Por ejemplo:

– Cuando crezca ese bebe, quizás no le guste tener un pasado digital como el que le han montado sus padres.

– Una ruptura es un hecho suficientemente doloroso como para no airearla a los cuatro vientos. Hay que tener sensibilidad.

– Estás muy enamorado, lo sabemos. Pero igual tu pareja es mucho más discreta y prefiere que la intimidad sea eso, intimidad.

– Te vas de fiesta todos los fines de semana, perfecto. Pero igual a un posible empleador no le resulta tan simpático.

Podríamos encontrar muchos ejemplos de todo esto. Así que como siempre, lo mejor es el sentido común y pensar un minuto antes de publicar nada que pueda implicar a terceros.

PD: Las definiciones de los diferentes tipos de usuario, están en masculino, simplemente por generalizar. De usuarios hay de todos los géneros y colores.

Photo credit: wilkristin / Foter / CC BY

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