No eres tu ni yo, somos nosotros

No eres tu ni yo, somos nosotros

No hace muchos días, se volvía a hablar en los medios de comunicación de la debilidad de las contraseñas que usan los usuarios para conectarse a los diferentes servicios online o para acceder a sus dispositivos móviles.

Sigue llamando la atención que seamos tan dejados con recursos que sirven precisamente para garantizar nuestra privacidad, al permitir solamente al usuario autorizado, acceder a su información personal, ya sean correos electrónicos, cuentas corrientes o perfiles en redes sociales, etc.

No solamente tenemos el problema de las contraseñas simples y perpetuas, además son muchos los usuarios que no disponen de ningún control de acceso a sus equipos en sus domicilios, permitiendo de esta manera que cualquiera pueda arrancar un determinado equipo portátil o de sobremesa y acceder a toda la información y recursos del propietario.

Son muchos los usuarios que argumentan que “no tienen nada que esconder”, cuando se les indica que el sistema de seguridad que utilizan es débil o del todo inútil. “No tengo nada que esconder”, se interpreta como “no estoy haciendo nada malo”, pero el problema es precisamente este: no se trata de que estés llevando a cabo un delito desde tus dispositivos, se trata de proteger ante otros tu información personal y más íntima.

No usar contraseñas no es un síntoma de transparencia y honestidad. No usar contraseñas adecuadas es un signo de incultura sobre seguridad y falta de respeto por la propia información personal y la de quienes nos rodean.

Hemos de pensar que no somos compartimentos estancos. Somos seres sociales e interdependientes. Nuestra información personal, también incluye información personal de quienes nos rodean y por eso, al no proteger debidamente nuestra información, estamos menospreciando la intimidad de todos aquellos que nos rodean.

Por eso, la próxima vez que tengas que usar una contraseña, piensa en tu privacidad pero también piensa en la de los demás. O, ¿te gustaría que alguien que acceda a la información personal de un amigo o familiar tuyo, pudiera también ver la información que le relaciona contigo?

Recuerda: no somos islas, somos una comunidad y por tanto, dependemos unos de otros.

Photo credit: mitchell haindfield via Foter.com / CC BY

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