José Manuel Sanz

Tecnología, privacidad y otras cosas, que seguro solo me interesan a mi.

Pasándonos de frenada en los grupos de Whatsapp

Hacía tiempo que quería hablar de los grupos de Whatsapp. Tan útiles algunos y tan molestos la mayoría.

Hace casi un año, un post escrito por Noelia Lopez Cheda: Me niego a ser la agenda de mi hija por el Whatsapp abrió un interesante debate al respecto del uso que hace de los grupos y en especial los organizados por padres y madres de alumnos en los colegios.

La decisión de escribir sobre estos grupos, ha surgido este fin de semana tras enseñarme un conocido un mensaje recibido en el grupo de padres y madres de un colegio. El mensaje mostraba una fotografía de una menor en el hospital (sonriente, eso sí), que acababa de ser atropellada, afortunadamente solo sufrió daños leves y que era compartida por sus padres en el grupo fuera del horario lectivo, con información que no estaba relacionada con el uso previsto del grupo y publicando fotos de la menor sin la menor precaución durante su estancia en el hospital.

Dejando de lado la cuestión sobre la idoneidad o no de publicar este tipo de contenido, vamos a analizar algunos aspectos relacionados con la privacidad. Muchos serán los usuarios de estos grupos que siquiera se cuestionaran sobre el cumplimiento o no de la norma, pero vamos ha hacer un breve recorrido donde veremos como estos grupos si que están sujetos a lo previsto por la Ley de Protección de Datos (15/1999 de 13 de diciembre).

  • Si bien en principio se supone el uso personal de esta herramienta (tal como está previsto en las normas de uso que aceptamos con su descarga), cuando el número de usuarios de estos grupos excede un cierto límite, difícilmente podemos considerar que estamos dentro de una esfera estrictamente personal. El Grupo de Trabajo del artículo 29 y el director de la Agencia Española de Protección de Datos ya indicaron en sendos dictámenes y resoluciones que: “Sin embargo, en algunos casos, los usuarios pueden adquirir un gran número de contactos terceros y no conocer a algunos de ellos. Un gran número de contactos puede indicar que no se aplica la excepción doméstica y el usuario podría entonces ser considerado como un responsable del tratamiento de datos” (Dictamen 5/2009 sobre las redes sociales en línea ).

  • En muchos caso, desconocemos a la totalidad de los miembros del grupo del que pasamos a formar parte e incluso puede darse el caso de que no hayamos prestado nuestro consentimiento para que nuestro número de teléfono forme parte de este grupo. En este caso, tampoco tendría cabida la excepción de uso personal por el que el grupo podría estar fuera del cumplimiento de la LOPD.

  • Si el objeto del grupo no es meramente personal, también estaría fuera de las excepciones que la normativa en materia de protección de datos desarrolla y por tanto quedaría sujeta a la norma. En estos casos nos encontramos con los grupos de asociaciones, empresas y sobre todo, AMPA’s de los colegios. Estas últimas, teniendo personalidad jurídica propia, están obligadas al cumplimiento de la norma sin excepciones de ningún tipo.

  • En el caso de los “grupos de clase” en el que padres y madres de una misma clase se comunican para mantenerse al día de las actividades de los hijos estaríamos en un caso similar, ya que los contenidos e información que se comparten, trascienden el uso puramente personal y por tanto deberían cumplir con lo previsto en la LOPD.

Como vemos, las herramientas de comunicación de las que disponemos hoy día, nos permiten una interacción impensable hace unos años, pero corremos el peligro de banalizarlas si las usamos sin responsabilidad. Por tanto, hay que ser coherentes y responsables con su uso y sobre todo, con la información que compartimos con los demás, máxime si hablamos de terceros o de menores.

La disponibilidad e inmediatez no puede estar reñida con el sentido común, así que la próxima vez que quieras enviar un mensaje a un grupo de Whatsapp, piensa antes si lo va a recibir y leer quién le interesa. A lo mejor es mejor enviárselo directamente.

Photo credit: downloadsource.fr / Foter / CC BY

Jose Manuel Sanz

Consultor y formador LOPD, pulsador del botón de mi cámara de fotos, lector compulsivo, padre y algunas cosas más que me guardo para mi. Gandía (Valencia)

3 comentarios sobre «Pasándonos de frenada en los grupos de Whatsapp»

  1. Esclarecedora entrada.

    Presido un Club Deportivo, y obviamente no tenemos grupo de WhatsApp (ya que es una opción que no tenemos contemplada en nuestro fichero registrado). Los comunicados los hacemos por los medios así indicados en estatutos y haciendo uso de lo registrado y convenido en nuestro fichero de socios en el momento de la inscripción.

    Pero no sabes (o sí), lo agotador que es tener que estar explicando una y otra vez el por qué no tenemos grupo de WhatsApp y las implicaciones legales de tenerlo (amén del mal uso que desgraciadamente se hace de este tipo de grupos).

    Tu entrada me viene de perlas, ya que la explicación dada es clara y concisa, y me evitaré dar yo las explicaciones con tan sólo compartir tu post.

    ¡Muchas gracias!

    Manil Raga
    http://www.clubsenderismodevalencia.club

    1. Buenos días.
      Me alegro que el post te sirva para algo. Es un autentico problema el tema de los grupos de Whatsapp y todavía la gente no es consciente de que está haciendo un tratamiento de datos. Se ha vuelto algo tan trivial, que no paramos a pensar en ello. Y claro, luego vienen los problemas.
      Quedo a tu disposición.

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