¿Puede la empresa acceder al ordenador de un trabajador?

¿Puede la empresa acceder al ordenador de un trabajador?

Un sentencia renueva el interés sobre si la empresa puede acceder al ordenador de un trabajador

Una vez más aparece una noticia en prensa que recoge la anulación del despido de un trabajador alegando que la empresa había accedido a su ordenador, en este caso a su historial de navegación, con el argumento de una disminución del rendimiento laboral.

Los titulares siempre son llamativos y argumentar que el acceso a su ordenador era ilícito es sencillo, pero como siempre hay que analizar las cosas antes.

En realidad el problema no es que la empresa acceda o no al ordenador o dispositivo que el usuario tiene asignado para su trabajo. El problema es que no existía una política de seguridad y privacidad clara que determinara que puede o no puede hacer el usuario.

La relación de los trabajadores con la empresa, siempre se basa en la confianza mutua y una presunción de razonable privacidad. Pero esta relación ha de constar siempre claramente definida en unas políticas de seguridad que el trabajador asuma y conozca.

Por tanto, ante la pregunta de si la empresa puede acceder a los dispositivos que pone a disposición del trabajador para efectuar su trabajo, la respuesta siempre ha de ser “si, siempre que…”.

Es decir, es necesario que se hayan determinado unas medidas de seguridad y políticas adecuadas que recojan que se puede y no se puede hacer con los medios que la empresa pone a disposición. Por tanto, la empresa deberá plantear los diferentes escenarios que el trabajador puede encontrarse. Veamos algunos ejemplos.

  • Acceso al correo electrónico. La empresa deberá determinar si el uso del correo corporativo está limitado únicamente a temas laborales o si existe algún tipo de permisividad para usarlo como contacto personal.
  • Navegación web. Si se ha instalado algún tipo de control de la navegación de los usuarios, la empresa tendrá que informarlo y el usuario estar enterado de las consecuencias de evitar o intentar evitar esos controles.
  • Acceso a aplicaciones. La empresa deberá determinar que aplicaciones son las necesarias para el desempeño del usuario y por tanto, documentar cuales son las que tiene o no tiene permiso para usar.
  • Usuario y contraseñas. La empresa deberá facilitar los procedimientos para la creación de sistemas de identificación robustos que permitan garantizar el acceso de los usuarios y la trazabilidad en caso de incidencias. El usuario es el último responsable de la adecuada salvaguarda de su identificador y contraseña.
  • Dispositivos móviles. Si la empresa emplea móviles o tablet para el servicio, se deberá determinar cuales son los límites a esos usos y si se permite el uso privado de los mismos.
  • Control horario. El uso de sistemas de control horario a través de dispositivos de empresa o del propio usuario, tendrá que estar bien documentado obteniendo el consentimiento previo para el uso de dispositivos propios o la informa en caso de dispositivos de empresa.

En este sentido, el artículo 87 de la LOPDGDD (LO 3/2018 de 5 de diciembre), recoge los requisitos para la regulación de la intimidad en el ámbito laboral.

“Artículo 87. Derecho a la intimidad y uso de dispositivos digitales en el ámbito laboral.

1. Los trabajadores y los empleados públicos tendrán derecho a la protección de su intimidad en el uso de los dispositivos digitales puestos a su disposición por su empleador.

2. El empleador podrá acceder a los contenidos derivados del uso de medios digitales facilitados a los trabajadores a los solos efectos de controlar el cumplimiento de las obligaciones laborales o estatutarias y de garantizar la integridad de dichos dispositivos.

3. Los empleadores deberán establecer criterios de utilización de los dispositivos digitales respetando en todo caso los estándares mínimos de protección de su intimidad de acuerdo con los usos sociales y los derechos reconocidos constitucional y legalmente. En su elaboración deberán participar los representantes de los trabajadores.

El acceso por el empleador al contenido de dispositivos digitales respecto de los que haya admitido su uso con fines privados requerirá que se especifiquen de modo preciso los usos autorizados y se establezcan garantías para preservar la intimidad de los trabajadores, tales como, en su caso, la determinación de los períodos en que los dispositivos podrán utilizarse para fines privados.

Los trabajadores deberán ser informados de los criterios de utilización a los que se refiere este apartado.”

Como vemos, el control de la empresa de los medios aportados por la misma para la realización del trabajo es posible, pero siempre bajo la premisa de información previa.

Créditos foto: Photo on Foter.com

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