Responsabilidad activa: nuevas obligaciones del RGPD

Responsabilidad activa: nuevas obligaciones del RGPD

Uno de los aspectos más interesantes y novedosos del (RGPD), es la responsabilidad activa.

La responsabilidad activa, supone que las entidades que traten datos personales, deben establecer criterios y sistemas de privacidad que aseguren la información y los datos que gestionan, de manera que la salvaguarda de la información se haga de forma proactiva y no como respuesta a una incidencia.

Si hasta ahora estábamos acostumbrados a responder en caso de riesgo o incidencia, el RGPD propone que los controles se establezcan de forma preventiva y se mantenga una constante monitorización sobre la gestión de esa información, para evitar cualquier tipo de incidente y en caso de que se produzca solucionarlo.

Este concepto de responsabilidad activa, se traduce en las empresas en las siguientes acciones:

  • Análisis de los riesgos que suponen los tratamientos de datos y cuales son las medidas de seguridad a aplicar para prevenirlo y corregirlos en caso necesario.

  • Registro de los tratamientos de datos, que busca analizar que información se gestiona, quienes son los interesados, que aplicaciones tendrán estos tratamientos, que cesiones están previstas, etc.

  • Protección desde el diseño y la puesta en marcha de la actividad. Eso implica que la puesta en marcha de una actividad profesional o empresarial, no puede llevarse a cabo sin haber establecido y analizado los datos que se van a gestionar.

  • Medidas de seguridad que se tendrán que analizar y monitorizar de forma constante. Una diferencia sustancial con el antiguo RLOPD es que no se especifican de forma concreta que medidas se tienen que implantar, con lo cual deja a decisión de cada entidad como y de que manera se van a proteger los datos, siempre que se cumplan unos mínimos.

  • Notificaciones de brechas de seguridad, que tendrán que ser comunicadas antes de 72 horas a las autoridades pertinentes.

  • Realizar una Evaluación de Impacto sobre los Datos Personales, previa a la puesta en marcha del tratamiento, en aquellos casos en que los datos puedan suponer un riesgo para los derechos y libertades de los usuarios.

Como se puede ver, el RGPD prevé que sea la empresa quien tome las riendas de la seguridad de la información y los datos personales, dándoles un papel muy activo que les obligará a estar constantemente supervisando la información y como se trata.

Se acabó el responder únicamente ante la incidencia, sino que será obligación de las entidades prever los riesgos y poner medidas correctoras antes de que sucedan.

Créditos foto: Foter.com

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